2012 La historia empieza aquí…

TIEMPO QUE FLUYE

HYT nació de una pregunta. El tiempo pasa y lo único que le otorga sentido son nuestras vivencias. Así pues, ¿por qué limitarnos a reflejar este transcurso del ahora de forma aislada mediante afiladas agujas o efímeras pantallas digitales, por muy bien que estas cumplan su cometido? Convencidos de convertir su revolución en realidad, un grupo multidisciplinar de expertos se dispuso a crear relojes que unieran de forma manifiesta el pasado, el presente y el futuro. La respuesta de HYT es un reloj que supera las leyes de la gravedad con el fin de indicar el paso del tiempo mediante líquidos. La tecnología puntera se inspiró en la filosofía para reflejar la intrínseca fluidez del tiempo.

El resto es historia. Para ser exactos, todo comenzó hace 3400 años con las clepsidras de los faraones, también conocidas como «relojes de agua». Los denominados «ladrones de agua» transportaban H2O de un recipiente a otro para medir el tiempo transcurrido o «robado».
El mundo dio por perdida esta significativa representación del paso del tiempo hasta el año 2012, cuando HYT volvió a romper los moldes de la ciencia al inventar un reloj de pulsera que integraba un módulo fluido patentado. Un líquido de color da muestra del pasado reciente, mientras que uno transparente nos indica el futuro inmediato. Ambos confluyen en un menisco: «el ahora».

En la actualidad, HYT es un ecosistema que aúna ciencia, alta tecnología, filosofía, arte y diseño. Con sede en Neuchâtel, ciudad ubicada en pleno centro de la región homónima, de gran tradición relojera, un dedicado equipo de 43 personas convierte el tiempo líquido en tiempo real. Sus innovadores relojes de pulsera incorporan armoniosamente un movimiento de reloj mecánico que sirve de gatillo para activar el impulso del líquido. Dan sentido al tiempo, siempre.

¿El principio?

Dos depósitos flexibles unidos a los dos extremos de un capilar. Uno de los depósitos contiene un líquido acuoso coloreado. El otro, un fluido viscoso transparente. Ambos líquidos se mantienen separados por la fuerza de repulsión de sus moléculas. A las 6 en punto, dos fuelles fabricados con una aleación electrodepositada increíblemente fuerte y elástica son accionados por un pistón. El líquido acuoso de color fluorescente indica las horas al ser liberado de un depósito flexible comprimido por un pistón. Este líquido coloreado se mueve a través del capilar empujando el fluido viscoso transparente hacia su propio depósito. A continuación, vuelve a su posición inicial a las 6 en punto en un movimiento que se conoce como «retrógrado».